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Crónica de mis 5k del 2018

June 1, 2018

Entonces…

Quienes me siguen por Instagram en @navegue supieron tan solo una semana antes que iba a correr estos 5k. En realidad, la idea me surgió hace 8 semanas cuando terminé la recuperación de Neorlín Marathon y quise entrenar dos meses para bajar mi marca personal en 5k. Y una especie de diagnóstico pa comenzar a entrenar para Nueva York y Valencia.

Vi la tarea dura, porque mi peso está lejos del peso que tenía hace un año, cuando corrí esos 24:00 y porque estaba tratando de adaptarme al cambio de tenis (pasé de usar Nike durante 8 años a usar Saucony) y al aumento de días de trote a la semana. Pero me embarqué en esa tarea.

Había hablado con dos o tres personas sobre mi objetivo y a todos les parecía super emocionante y alcanzable. Sin embargo, sólo yo estoy cargando el cuerpo q tengo ahorita y sólo yo estaba luchando martes tras martes para pegarle al pace en los intervalos, los tempos y los farleks (son tres cosas distintas, eh?).

Mis martes eran algo así: un martes súper, el otro martes decepcionante. Un martes regular y el siguiente de terminar llorando con sollozos y todo. Un martes bien y al otro con dolor en la tibia izquierda.

¿¡En la tibia!? Los Saucony me traían con desconfianza. Sentía dolores raros. Cosas en los pies que no había sentido en años anteriores. Tensiones en la planta que no había experimentado, pero con masajes, rodillo, bici y yoga las mantenía al margen. Cuando sentí ese dolor en la tibia me frené (los dolores musculares son señales de auxilio del cuerpo, pero cuando el dolor es casi en los huesos son gritos urgentes!). El miércoles troté suave con los Nike viejos y aunque el pie izquierdo estaba resentido, la tibia no me dolio para nada. Algo no me cuadraba.

“Voy al almacen a cambiarlos. No. Mejor compro los Nike y me quedo con los dos y los alterno. No. Cambiarlos es mejor vas a la fija. No, pero qué tal que los Nike tampoco ayuden.” “Whatever. Compra esos berracos tenis ya o no vas a poder correr esos 5k el domingo. Y andá a inscribirte a esa carrera que si no, tampoco la vas a poder hacer 🙄”

¡Ok, ok! Ya los compro. El jueves los compré y el viernes los estrené con 6.4k. Ese mismo viernes por la tarde me enteré de que ya no había cupos para la 5k. Estaba toda vendida.

En el fondo fue como: ah chevere, tengo LA excusa pa’ no correrla. Pero mi otra yo me decía, vos dijiste que la ibas a correr, tenés que cumplir. El caso es que al llegar a la feria pregunté si iban a vender los kits que no reclamaran al final de la Expo el sábado. Me dijeron que sí entonces alla llegué minutos antes de terminarse el evento. Compre mi Bib y fuimos a dormir, ya habíamos cenado.

Cene sopa de cebada con champiñones, vegetales asados y papitas horneadas.

Desayuné 2 huevos cocidos con dos tajadas de pan blanco que casi no logro pasar de mi boca.

Llegué a la salida y a las 6:45am empecé a trotar mi calentamiento. Cuando se quiere hacer una 5k rápido es obligatorio hacer por lo menos 10 minutos de calentamiento trotando además del calentamiento articular y blah blah blah.

Llegué a la salida faltando 1 minuto, canté el himno y arrancamos.

La noche anterior había hablado con uno de mis cómplices y le dije que haría mi mejor esfuerzo por correr a 8:30 la milla, 5:18/km. Ese pace fue muy duro para mi en los entrenos. Igual me decía, no, Nati, es un buen pace; es exigente y tenés que poder.

Arranqué bien atrás asi que el primer minuto o dos estuve buscando un claro para correr sin que me estorbaran. Iba zigzagueando entre la gente y eso me ayudó a regular el paso al principio.

Yo divido la 5k en 3 millas (1.6k) más un poquitín. Así la habia planeado. Esta carrera tiene unas cuestas serias, pero ya las conocía, una en la milla 1 y otra en la milla 2. En la milla 3 debia apretar si podía o por lo menos no bajar de 5:18!

Cuando ya tuve despejado mi espacio me acomodé en mi pace y empecé a pasar gente. Subí la primera cuesta y llevaba esa batallita mental de, cogela suave, igual no vas a bajar el PR y otra voz que decía, en los entrenos ibas sufriendo a 5:40, más te vale que aguantes estos 5:18.

En la cuesta me enfoqué en sentir mis zapatitos nuevos y una alegría pícara me invadió. Juepucha, tanto joder 8 semanas con los Saucony, que iba a graduar en esta carrera…, pa’ terminar corriendo con los Nike de siempre.

Como me dijo una de nuestras yoguis, “si yo fuera modelo de zapatos, me echan por faltona”🤣.

La primera milla salio a 8:31!!! Qué hijuemadre boost pa’ la confianza. “Ahora a sostener esto pues mamita!” 😳😨. Al finalizar la primera cuesta vino una bajada en la que dije, aqui ya aflójale que no necesitas esforzarte. Pero mi cuerpo no me hizo caso. Seguí respirando igual de intenso. Inhala por la boca, exhala por la nariz. Sí, en ese orden.

Luego vino el giro a la izquierda con su eterna loma. Ahí apreté aunque el cambio fue mínimo en la respiración y en las sensaciones. En esa cuesta me pasaron dos mujeres que llevaban la respiración más agitada que yo. ¿Será que aprieto? ¿Será que aguanto? “Dijiste a 8:30, cíñete q por andar cambiando a mitad de viaje es que te ha pasado lo que te ha pasado”. Y bueno, ahí me calmé y me enfoqué en sostener el pace que llevaba. Sólo sostenerlo. Era intenso, de respiración bien agitada, pero mucho mejor que en mis mejores entrenos de estas semanas. Segunda milla en 8:23 a 5:13 por km.

La duda de si podría sostener el ritmo era enorme, pero me había comprometido a darlo todo hasta el final. Sólo tenía que seguir respirando igual y con el mismo ritmo en las piernas. Eso hice. No miré nada ni a nadie. Era solo yo con mi cuerpo y mi respiración. Comencé a exhalar por la boca y ahí sentí que iba bien hacia el remate.

Cero mente, sólo dale. Milla 3 a 8:25. Una sonrisa. Era una reafirmación. Quedaba 0.1 millas. Rematé. Crucé la meta, reclamé mi medalla y me fui a la carpa de mi equipo con quienes no corro hace 6 meses.

Cuando llegó mi amiga Dolores me solté en llanto. Para mi la carrera significaba muchísimo. Todas las carreras significan mucho. En todas doy algo de mí. Esta carrera era un diagnóstico para ver cómo estoy, para volver a mí y para demostrarme que puedo y que todo va a estar bien a pesar de los cambios que he vivido en estos meses.

La satisfacción por estos 5k fue enorme. Me sentí de nuevo dueña de mí, sentimiento que he perdido últimamente. Correrla fue la mejor decisión, a pesar de que sabía que el objetivo que me propuse hace 8 semanas no estaba a mi alcance.

Después de todo me senté solita frente a la playa y tomé la foto que para mí resume esta carrera: mis Nike que representan mi capacidad de arriesgarme al cambio; la medalla que representa el esfuerzo físico, pero sobretodo, el mar, que representa el esfuerzo mental y emocional que me llevó a esta carrera.

————-

Bueno y para terminar, un agradecimiento enorme a Liliana, Lilian y Giova porque sin ellos no hubiera tenido la motivación suficiente para ir a correr. Gracias por venir 🙏

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1 Comment

Reply jorge mario sierra June 2, 2018 at 6:37 pm

Qué bueno estuvo eso. Ya estás de vuelta. Todo bajo control nuevamente. Esas épocas duras terminan templándonos aún más. Un abrazo.

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